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jueves, 26 de mayo de 2016

La personalidad y la obra del poeta estonio Juhan Liiv (1864-1913)

Monumento a Juhan Liiv en Tartu.
(Foto © Postimees / Scanpix)

(Con siete poemas de Liiv traducidos al castellano)

Por Jüri Talvet, Universidad de Tartu

Juhan Liiv es un poeta singular tanto en el contexto estonio como europeo y mundial. Perteneciente a una modestísima familia campesina, nació el 30 de abril de 1864 en la localidad de Alatskivi, muy cerca del lago Peipus, en la Estonia oriental, y nunca pudo acceder a los estudios universitarios.

Empleado durante un tiempo como redactor por el diario Olevik de Tartu, compaginó esa tarea con otros trabajos que le aseguraban la subsistencia, hasta que en 1892 decidió abandonar el periódico y, pese a su penuria, se propuso sobrevivir únicamente con el fruto de sus escritos. Se puso manos a la obra y en apenas ocho días dejó lista su mejor obra en prosa, la novela corta Vari (‘La sombra’), una apasionada protesta contra la hegemonía germánica en su país, no exenta de sutiles rasgos psicológicos.

En 1893 se le diagnosticó una enfermedad mental incurable, debida sin duda a factores genéticos, que le producía ataques y, sobre todo, manía persecutoria y alucinaciones en las que imaginaba ser hijo del zar Alejandro II y de la poeta estonia Lydia Koidula, así como el heredero del trono de Polonia… No cabe duda de que le afectaba la falta de reconocimiento de su obra por parte de la crítica.

Interior del Museo Juhan Liiv, instalado en la granja 
donde nació, a las afueras de la localidad de Alatskivi.
(Fuente: muusa.ee)

Volvió a vivir en el campo, ayudando a sus parientes en las labores agrícolas mientras se sometía a tratamiento psiquiátrico (estuvo incluso internado en un sanatorio para enfermos mentales), y hasta principios del siglo XX no reapareció en Tartu. Fue en aquella época cuando compuso sus mejores poemas, que forman el canon poético más celebrado en Estonia. Pero nunca publicó un libro preparado por él mismo.

No fue hasta el año 1904, al publicarse por entregas en los suplementos del periódico Uus Aeg sus obras en prosa y algunos de sus poemas –muchos de los cuales pertenecían a su época juvenil, anterior a su enfermedad– cuando un grupo de jóvenes escritores que formaron el movimiento intelectual y cultural Noor Eesti (‘Joven Estonia’) empezaron a interesarse por la obra de Liiv, en quien vieron un precursor de sus propias ambiciones de creación simbolista, inspiradas en el incipiente modernismo francés. En el primer álbum que publicaron, en 1905, incluyeron el poema “Noor-Eestile” (‘A la Joven Estonia’), que Liiv había compuesto para ellos. Al mismo tiempo una de las revistas más populares del país, Linda, dio a conocer varios de sus poemas más destacados.

Busto del poeta en la plaza principal de Alatskivi, la localidad donde nació.
(© JannoE / Panoramio, 2012)

En 1909 y 1910 algunos miembros de Noor Eesti seleccionaron 45 poemas de Liiv, que publicaron en dos antologías: la primera, plagada de erratas, tuvo que ser destruida, y la segunda, que fue sometida al poeta para que la diera por buena, tampoco satisfizo a éste.

A principios de 1913, unos revisores arrojaron al escritor enfermo a un terreno pantanoso desde el tren Tartu-Valga, tomándolo por un vagabundo. Este episodio, junto con su hábito de fumar, le produjo la neumonía tuberculosa que acabó con su vida el 1 de diciembre del mismo año en la aldea de Kavastu-Koosa. En 1924 fue erigido sobre la tumba de Liiv, en Alatskivi, un monumento con un bajorrelieve y su poema “Kui tume veel kauaks ka sinu maa” (‘Aunque la oscuridad permanezca mucho tiempo sobre tu tierra’).

La tumba de Juhan Liiv en el cementerio de Alatskivi.
(Fuente: dic.academic.ru)

No fue hasta después de la muerte de Juhan Liiv cuando un miembro destacado de Noor Eesti, Friedebert Tuglas –autor entre otras obras de Teekond Hispaania (‘Viaje a España’, 1918)–, decidió revisar los manuscritos del poeta que se habían conservado –y se conservan actualmente en el Museo de la Literatura de Tartu– y publicó dos selecciones (1919 y 1926) y dos monografías (1914 y 1927). A partir de aquel concienzudo trabajo los poemas de Liiv empezaron a incluirse en libros escolares, se imprimieron numerosas veces y se popularizaron. Todos, en Estonia, saben de memoria algunos de esos poemas.

A la labor de Tuglas se sumó, después de la segunda guerra mundial, la de Aarne Vinkel (1918-2006), que dejó publicada la antología Sinuga ja sinuta (‘Contigo y sin ti’, 1989, con 363 poemas), y más recientemente yo mismo ofrecí nuevas interpretaciones de la obra de Liiv y publiqué la monografía Juhan Liivi luule (‘La poesía de Juhan Liiv’, 2012) y la mayor antología editada hasta ahora de su obra poética, Lumi tuiskab, mina laulan (‘La nieve cae, mi voz canta’, 2013), con 370 poemas transcritos directamente de los manuscritos.

Juhan Liiv retratado por Nikolai Triik 
en 1909.

Sin duda, Liiv ocupa un lugar muy destacado tanto entre los poetas-filósofos europeos como mundiales. Hay una gran semejanza entre Juhan Liiv y Walt Whitman: ambos fueron prácticamente autodidactas, pese a lo cual, sin ninguna formación sistemática en filosofía ni en estética, formaron su propio sistema estético-conceptual, irreducible a modelos concretos anteriores. Les une la rebelión contra los modelos y las corrientes existentes en la poesía y la busca constante de una expresión original.

Liiv, por supuesto, no sabía nada de Whitman. Conocía a Byron a través de traducciones alemanas, pues no sabía inglés, y las de aquel entonces escasas e incipientes versiones al estonio del bardo británico, de escasa calidad. En uno de sus poemas, “Puusärk” (‘Ataúd’), Liiv ataca incluso la traducción como fenómeno, en general –la consideraba una especie de imitación que ahoga y mata la fuerza creativa e imaginativa del poeta–, comparándola precisamente con un ataúd.

Se sabe que el poeta predilecto de Liiv era Heinrich Heine. Efectivamente, en muchos de sus poemas recurría a la forma poética del verso tradicional alemán, habitual en la obra de Heine, sobre todo porque le permitía más libertad expresiva que la poesía escrita en rimas puras. La rebelión de Liiv contra la rima era muy consciente: quería que el pensamiento, en la creación poética, buscara su propia forma sin someterse a formas pre-establecidas. Ello hace que en su poesía haya mucha irregularidad formal: encontramos poemas que empiezan con una métrica y un ritmo y continúan con otro ritmo. Y si utilizaba rimas –no podía ignorar los gustos del público de su tiempo–, éstas eran intencionadamente simples, pues sabía que la lengua estonia, con su gran riqueza de formas, se prestaba poco a las rimas puras y exactas.

Liiv según un grabado del artista 
estonio Ernst Kollom (1908-1974).

Desde una perspectiva filosófica, además de los paralelismos con Heine y Whitman, Liiv seguía de algún modo, aun sin ser consciente de ello, el ejemplo del gran pensador renacentista Michel de Montaigne: ridiculizaba la corriente predominante del pensamiento occidental que había tratado de proclamar la preeminencia del intelecto y la razón sobre los sentidos y los sentimientos y, como consecuencia, establecer para el hombre –el “ser racional”– privilegios especiales en la totalidad de la naturaleza, sobre todo, irónicamente, el derecho a destruir la naturaleza en torno a él, la base misma de su existencia.

Liiv se ha hecho famoso por sus poemas patrióticos, pero el suyo era un patriotismo difícil de asumir por los nacionalistas fundamentalistas, ya que al tiempo que afirmaba el derecho a la individualidad e independencia de toda nación, grande o pequeña, incluyendo la propia, Estonia, criticaba duramente la vulgaridad y la avidez materialista de los estonios. Por otra parte, afirmaba la totalidad vital, espiritual y corporal al mismo tiempo, en la que todo elemento era indispensable y en la que no debía haber “primeros” o “amos” que aspiraran a establecer su superioridad y su dominio sobre “otros”, socialmente “segundos” o “terceros”, o sobre la naturaleza del entorno de los humanos. El fermento de esta totalidad es el amor, que mucho más que con las aspiraciones racionalistas y materialistas de la estirpe humana tiene que ver, según el ideario de Liiv, con su ser profundo y la parte más noble de su creación.

Como pocos poetas contemporáneos, Juhan Liiv logró sintetizar su filosofía con una imagen poética original e irrepetible. Creó una larga serie de poemas líricos, de gran sensibilidad y concentración, que transmitían el sentimiento trágico de la existencia y, a la par, lo bello y lo purificador, en el sentido espiritual, cuya fuente sempiterna es la naturaleza. Otra parte de la creación poética de Liiv es irónica y humorística: observa con una sonrisa melancólica situaciones humanas y paradojas de nuestra vida cotidiana, y al mismo tiempo derrumba los falsos ideales de la humanidad, que en nombre del “progreso” materialista han ido aniquilando o socavando las bases de su propia existencia.


Sello emitido por el correo de Estonia en 2014 para conmemorar 
el 150.º aniversario del nacimiento de Juhan Liiv.

Siete poemas de Juhan Liiv


Vuela hacia la colmena

Revolotea de flor en flor
y vuela hacia la colmena;
mientras se yerguen nubes de tormenta, 
vuela hacia la colmena.
Son miles las que caen en el camino
y miles las que alcanzan su destino.
Llevan consigo el cuidado y la pena
y vuelan hacia la colmena.

Así, alma mía, en horas tan severas,
cómo ansías la patria;
ya sea aquí o en tierras extranjeras:
¡cómo ansías la patria!          
Y aunque desde ella sople un viento letal
aunque te amenace una bala fatal,
olvidas la muerte y las amarguras
y en pos de la patria te apresuras.

(1905)

Ta lendab mesipuu poole
Ta lendab lillest lillesse, / ja lendab mesipuu poole; / kui kõuepilv tõuseb ülesse, / ta lendab mesipuu poole. / Ja langevad teele tuhanded –  / neist koju jõuavad tuhanded. / Ja viivad vaeva ja hoole / ja lendavad mesipuu poole. // Nii hing, oh hing, sa raskel a’al – / kuis ihkad sa isamaa poole; / kas kodu sa, kas võõral maal: / kuis ihkad sa isamaa poole! / Ja puhugu sulle säält surmatuul / ja lennaku vastu surmakuul: / sa unustad surma ja hoole / ja tõttad isamaa poole!


A la Joven Estonia

¡No me alaben!
A mí no me alaben,    
sería seguramente
un penoso error.

Terribles son mis poemas
y mi corazón también,
como aciago es mi destino,
¡no, no me alaben!

Mejor alaben
a aquellos que lucen
engalanados de ciencia
su diáfano quehacer.

Y si no los hubiese,
imagínenlos,
sumen todas sus virtudes,
no, no me alaben.

Tomen todas las raleas,
a nuestros ancestros,
a sus muy queridas tumbas,  
a sus propios padres,       
     
luego quizás encuentren 
en su madurez
jóvenes que les alaben,
pero a mí no, no me alaben.

(1905)

Noor-Eestile
Mind ärge austage – / ei iial iganes! / Üks valus vale mõiste / on liikvel aja sees. // Nad hirmsad on, mu laulud, / ja hirmus mu süda sees, / nii hirmus nagu mu saatus – / ei, mind mitte iganes! // Te austage mehi, / kes kasvand valguses, / kes teaduses krooni saanud, / kel töö on selguses. // Ja kui neid mehi ei ole, / siis endil’ nad mõelge, / kõik voorused mõelge kokku – / ei mind mitte tõesti! // Kõik voorused mõelge kokku, / me esivanemad, / me kallid, kallid kalmud – / ja endi vanemad: // siis leiate ehk mehe, / kui üles kasvate, / kes oleks noorte ehe, / ei, mind mitte tõesti!


Una boca

Una boca, tan vieja
como una triza de mi terruño;
y un rostro pensativo,
de dulce cuño.

Y el rostro pensativo,
de tanto aprecio;
tan quedo, doloroso
en su silencio.

Tan preciado, tan tranquilo
y tan quebrado,
tan claro y bondadoso
y tan dorado.

Así es mi madre,
mi trocito de arcilla;
así es mi madre,
¡alhaja que tanto brilla!

(1909-1910)

Üks suu
Üks suu, nii vana / kui mullake; / ja mõtteis nägu / nii vagune. // Ja mõtteis nägu, / nii aus ta; / nii vaikne, valulja sõnata. // Nii aus, nii vaikne, / nii mullane, / nii selge ja õige / ja kullane. // See on mu ema, / mu mullake, see on mu ema, / mu kullake!


La hija del gitano

Del gitano soy la hija
que de pueblo en pueblo va.
Perlas en el pelo, oro en la pechera,
hambrienta y sin hogar.

No tengo patria,
no conozco parentela.
Perlas me coronan, piojos en el pelo,
¡mi belleza es digna de alabar!

Me ensalzan canto y poema
–dos gitanos sin hogar–,
nada tienen en el mundo,
y yo, gitana, tampoco.

(1910)

Mustlase tütar
Mustlase tütar olen ma, / käin külast külasse, linna ka. / Mul pärlid pääs, kuld rinnassa, / ma ise näljas ja – koduta! // Ei minul ole isamaad, / ei tunne ma, kes mu vanemad. / Mul pärlid juustes, täid juuste all – / mu ilu on kiitustest kõlaval! / Mind kiidab luule ja lauluhääl – / kaks koduta mustlast maailma pääl: / neil enestel pole midagi / ja mustlasel nõndasamuti!


¡Ayer vi Estonia!

¡Ayer vi Estonia!        
Vi casuchas, saunas,
vi maletas y bolsas,
en el campo montones de piedras,
¡ayer vi Estonia!

¡Ayer vi Estonia!
Las granjas en ruinas,
¡oh qué inciertas sus veredas!
Enebro y aliso, malas hierbas.
¡Ayer vi Estonia!

¡Ayer vi Estonia!
Todo setos y rastrojos,
un lugar de fealdad y sueño,
un mundo soñado, oscuro y quieto.
¡Ayer vi Estonia!

(Publicado póstumamente, en 1926)

Eile nägin ma Eestimaad!
Eile nägin ma Eestimaad! / Nägin hurtsikuid, saunasid, / nägin bagaaži ja paunasid, / väljal kivivõsa aunasid – / eile nägin ma Eestimaad! // Eile nägin ma Eestimaad! / Lagunud talumajasid! / Oh kui rammetuid rajasid! / Kadaka-, lepavõsasid! / Eile nägin ma Eestimaad! // Eile nägin ma Eestimaad! / Põõsastikud ja võsad kõik / suikumise ja näotuse paik, / vaimuilm nii hämaras, vaik – / eile nägin ma Eestimaad!

Manuscrito del poema “Eile nägin ma Eestimaad!” (‘¡Ayer vi Estonia!’), 
conservado en el Museo de la Literatura de Tartu.


Mi partido

Soy cada día de muchas opiniones:
republicano, conservador, burgués,
obrero, sí, incluso noble,
y quién sabe dónde vagaría mi mente
si olvidara una parte: mi lengua estonia.

Por tanto, mi partido es la lengua estonia.

(Publicado póstumamente, en 1926)

Minu erakond
Ma olen iga päev nii mitu-mitu-meelne, / ka vabameelne, vana-, kodanlane, / kas töömees, jah, ka aadel mõnikord. / Ja kes veel teab, kuhu rändaks meel, / kui ununeks üks erakond: mu eesti keel. // Nii järelikult: minu erakond on eesti keel.


Al lago por el bosque      

Los hijos del pescador van
al lago por el bosque,
mejillas rosadas, descalzos…             
Al lago por el bosque.

Los hijos del pescador van
al lago por el bosque,
un pececillo nada hacia la red
al lago por el bosque.

Pobreza, penas, pescadores
al lago por el bosque.
Un general grita, brillan espadas
al lago por el bosque.

Varios pueblos caen, sucumben
al lago por el bosque.
Los hijos del pescador van
al lago por el bosque.

(Publicado póstumamente, en 1953)

Järve kaldal, nõmme all
Kalamehe lapsed jooksvad / järve kaldal, nõmme all, / punapõsksed, paljasjalgsed ... / Järve kaldal, nõmme all. // Kalamehe lapsed jooksvad / järve kaldal, nõmme all, / kalakesed võrku jooksvad / järve kaldal, nõmme all. // Vaesus, hädad, kalamehed / järve kaldal, nõmme all. / Kindral ajab, mõõgad läikvad / järve kaldal, nõmme all. // Mitmed riigid kokku langvad / järve kaldal, nõmme all: / kalamehe lapsed jooksvad / järve kaldal, nõmme all.

Cubierta de la antología poética de Juhan Liiv, en estonio y castellano, La nieve cae, mi voz canta, publicada por Ediciones Xorki, de Madrid, en 2014.















(El texto es una adaptación resumida de la introducción escrita por el Prof. Jüri Talvet para la antología bilingüe de Juhan Liiv, en estonio y castellano, La nieve cae, mi voz canta, publicada por Ediciones Xorki,
de Madrid, en 2014, con un centenar de poemas traducidos por Ángela Artero Navarro y Albert Lázaro-Tinaut en colaboración con el propio 
Jüri Talvet. Los poemas han sido reproducidos de la misma antología; 
las versiones de “Vuela hacia la colmena” y “Una boca” son de Albert Lázaro-Tinaut; las otras cinco, de Ángela Artero Navarro.)

Clic sobre las imágenes para ampliarlas.


domingo, 11 de diciembre de 2011

En recuerdo del poeta estonio Andres Ehin

Andres Ehin recitando uno de sus poemas en el festival 
literario HeadRead de Tallin, el 29 de mayo de 2011. 
(Foto © Ave Maria Mõistlik)

Acaba de fallecer el poeta estonio Andres Ehin, uno de los más destacados de su generación. “Era nuestro surrealista más consciente y leal” –dice el también poeta Jüri Talvet, de quien fue amigo, muy afectado por la noticia que ha recibido lejos de Estonia–; “le gustaba la proximidad de los jóvenes, con quienes compartió largas caminatas, como en el caso del Camino de Santiago”. En efecto, su obra ha influido notablemente en la de las nuevas generaciones de poetas. “Era un orador convincente y se supo acercar tanto a otras culturas como a los límites del lenguaje”, afirma Hanneli Rudi al informar de su desaparición aquella misma madrugada en la edición de ayer, 10 de diciembre, del diario Postimees

Ehin, nacido en Tallin el 13 de marzo de 1940, se licenció en Filología Estonia (especializándose, además, en lenguas finoúgrias) en la Universidad de Tartu. Fue profesor de enseñanza media y trabajó también como periodista. A partir de 1974 se dedicó plenamente a la creación literaria y, en colaboración con su esposa, la también poeta y orientalista Ly Seppel, tradujo al estonio literatura rusa, alemana, inglesa, estadounidense, francesa, finlandesa, turca, georgiana e incluso de los selkup (un pueblo que vive en la taigá del norte de Siberia y habla una lengua samoyeda del tronco lingüístico urálico), además de una parte de Las mil y una noches

Obtuvo dos veces (1997 y 2001) el Premio Anual de Literatura de Estonia y el prestigioso premio Juhan Liiv de poesía (2003). Entre 1968 y 2008 publicó nueve libros de poemas, cinco de prosa y algunas piezas teatrales. 

Su poesía, de tintes surrealistas y no falta de cierto tono satírico e irónico, se ha traducido a varias lenguas: inglés, francés, alemán, ruso, sueco, danés, finés, húngaro, letón, lituano, georgiano, kazajo… También fue traducida al gallego por Manuel Barbeito y Manuela Palacios en la magnífica antología trilingüe (estonio, gallego e inglés) de la poesía estonia contemporánea Vello ceo nórdico.* 

En homenaje a su memoria, Impedimenta ofrece su poema “Lõpmatus” (‘Infinitud’), de 1968, en su versión original estonia, en la gallega que aparece en la antología mencionada y en traducciones inéditas al español y el catalán. 

Albert Lázaro-Tinaut 


Lõpmatus 

F. García Lorcast tema enda motiividel 

Jalakas mõistab sind ja mõistab mätas. 
Hapuoblikas teab sinust öelda kõik. 
Isegi ämblik saab sinust aru. 
Sinust, sa eales silmi ei sule. 

Muda kuulab sind, päike sind kuulab. 
Kõnetad orast ja kändu kõnetad. 
Kalad tulevad su juurde ja lumi tuleb 
su juurde, sa eales silmi ei sule. 

Kass tunneb sind ja tunneb sind valgus. 
Sinu südamekambris on vaal ja orav. 
Raudrohi ihkab olla su juus. 
Kaljud kirevad sinust kui kikkad. 
Sinust, sa eales silmi ei sule. 

Sinust, sa eales silmi ei sule. 
Möödub kõigist karidest su hääle laev. 
Jäävad välkuma lõhnavate sõnade pistodad. 
Silmapiiri mähid ümber väikese sõrme. 
Ja kuklas tunned omaenese kauget pilku. 



Infinitude 

Verbo de F. García Lorca, sobre os seus propios motivos 

Enténdete o olmo e enténdete un carolo. 
A aceda sábeo todo de ti. 
Mesmo unha araña te entende. 
Ti, que nunca pecharás os ollos. 

Escóitate a lama, escóitate o sol. 
Falas cos gromos e falas cunha garocha. 
Os peixes achéganseche e a neve vén 
a ti, que nunca pecharás os ollos. 

Coñécete un gato e coñécete a luz. 
Nos teus ventrículos están a balea e o esquío. 
O teu pelo ansía ser milfollas. 
As rochas cantan de ti coma galos. 
De ti, que nunca pecharás os ollos. 

De ti, que nunca pecharás os ollos. 
O barco da túa voz esquiva os farallóns. 
Dagas de aromas verbais escintilarán por sempre. 
Has de envolver o horizonte arredor do dedo maimiño. 
E sentir, fixa na caluga, a túa propia mirada distante. 

Versión de Manuel Barbeito y Manuela Palacios 



Infinitud 

Sobre Federico García Lorca, alrededor de sus propios motivos 

El olmo te entiende y te entiende un tormo. 
La acedera lo sabe todo de ti. 
Incluso una araña te comprende. 
A ti, que nunca cerrarás los ojos. 

El lodo te escucha, el sol te escucha. 
Hablas con los brotes y con un tocón hablas. 
Los peces se te acercan y la nieve llega 
a ti, que nunca cerrarás los ojos. 

Te conoce un gato y te conoce la luz. 
En tus ventrículos habitan la ballena y la ardilla. 
Tu pelo ansía ser la milenrama. 
Las rocas te cantan como lo hacen los gallos. 
A ti, que nunca cerrarás los ojos. 

A ti, que nunca cerrarás los ojos. 
El barco de tu voz sortea los peñascos. 
Dagas de palabras aromadas van a brillar por siempre. 
Envolverás el horizonte alrededor del meñique. 
Y sentirás fija en la nuca tu propia mirada distante. 

Versión de Arturo Casas 



Infinitud 

Sobre Federico García Lorca, a l’entorn dels seus motius 

L’om t’entén i t’entén un penyal. 
L’agrella ho sap tot de tu. 
També una aranya et comprèn. 
A tu, que mai no tancaràs els ulls. 

El llim t’escolta, el sol t’escolta. 
Parles amb els brots i amb una soca parles. 
Els peixos se t’apropen i la neu t’arriba 
a tu, que mai no tancaràs els ulls. 

Un gat et coneix i et coneix la llum. 
Habiten els teus ventricles la balena i l’esquirol. 
Els teus cabells delegen esdevenir milfulles. 
Les roques et canten com et canten els galls. 
A tu, que mai no tancaràs els ulls. 

A tu, que mai no tancaràs els ulls. 
La nau de la teva veu esquiva els farallons. 
Dagues de mots aromats llambraran per sempre més. 
Embolcaràs l’horitzó al voltant del dit petit. 
I sentiràs clavada en el clatell la teva mirada distant. 

Versión de Albert Lázaro-Tinaut 


* Vello ceo nórdico. Antoloxia da poesía estonia contemporánea. Edición de Jüri Talvet e Arturo Casas. Universidade de Santiago de Compostela, 2002. 


POST SCRIPTUM
Gracias a Linda Järve por haber proporcionado estos vídeos del Otoño Poético de Druskininkai (Lituania) de 2009, en los que Andres Ehin lee unos haikús suyos, en estonio e inglés: 
http://www.youtube.com/watch?v=ZL6ZprcKrQ4
http://www.youtube.com/watch?v=KTMYNgTmMwg

viernes, 16 de julio de 2010

Jüri Talvet, un poeta “molestamente independiente”

Jüri Talvet en Madrid, en octubre de 2003, con motivo
de la presentación de su Elegía estonia y otros poemas
en el Círculo de Bellas Artes de la capital española.

(Foto: Albert Lázaro-Tinaut)

Por Janika Kronberg, de la Unión de Escritores de Estonia

En el contexto europeo, la literatura estonia culta constituye un fenómeno relativamente reciente. Si bien las voluminosas colecciones de poesía tradicional contienen miles de páginas con materiales que se remontan a los tiempos precristianos, los primeros intentos conscientes de creación literaria se originaron solamente entre los siglos XVIII y XIX. Se ha fijado el año 1637 como la fecha de aparición del primer poema escrito en lengua estonia, el “Carmen Alexandrinum Esthonicum”, compuesto por el pastor báltico-alemán Rainer Brockmann, pero en realidad el primer poeta genuinamente estonio por su origen es Kristian Jaak Peterson (1801-1822).

La métrica tradicional estonia, basada fundamentalmente en la duración silábica (característica del idioma estonio), se vio en cierto modo relagada ante las influencias extranjeras, si bien fue utilizada tanto por Friedrich Reinhold Kreutzwald (1803-1882) en su Kalevipoeg (‘El hijo de Kálev’, 1862), considerada la epopeya nacional estonia, como por algunos poetas posteriores.


La cultura estonia, pues, se ha desarrollado esencialmente en la esfera europea de las influencias. Por eso, el lema que divulgó el grupo literario Noor Eesti (‘La Joven Estonia’) en los años que precedieron a la primera independencia del país (1919), “Seamos estonios, pero hagámonos europeos”, tenía más de reafirmación de la identidad nacional que de orientación hacia una nueva realidad. El autor de este lema fue el ideólogo del grupo, Gustav Suits (1883-1956), poeta y profesor de la Universidad de Tartu y primer divulgador de la literatura universal en Estonia.

Hacerse europeos sigificaba sobre todo, en aquel momento, participar más intensamente en la vida artística occidental y recibir, al mismo tiempo, sus influencias. Varios artistas y escritores estonios, sin salir del Imperio ruso, encontraron refugio temporal en el ambiente mucho más liberal de Finlandia, pero también se formó una colonia importante de creadores estonios en París, que era en aquellos tiempos la meca de las artes. En los años que siguieron, influyeron notablemente en las letras estonias el decadentismo, el simbolismo europeo finisecular, la literatura escandinava y, después de 1910, el expresionismo alemán. Impulsada por estas corrientes, la poesía estonia alcanzó, poco antes del estallido de la segunda guerra mundial, uno de sus momentos culminantes, una época de esplendor con la que daría al traste la ocupación soviética.

Gracias al entusiasmo de algunos de esos intelectuales, la cultura estonia se fue enriqueciendo a lo largo del siglo XX con las aportaciones alemanas, francesas, inglesas, rusas, incluso italianas y, desde luego, de las culturas finlandesa y de los países escandinavos. Las primeras traducciones del castellano, sin embargo, y los primeros contactos con España (reflejados, por ejemplo, en Teekond Hispaaniasse [‘Un viaje a España’], obra publicada en 1918 por uno de los miembros de Noor Eesti, Friedebert Tuglas), constituyeron una excepción en las relaciones culturales estonias. Se habían hecho algunas traducciones de obras españolas al estonio, pero a las letras españolas y latinoamericanas les faltaba un portavoz tan entusiasta como Jüri Talvet.


Bien es cierto que en este contexto Jüri Talvet puede nombrar con agradecimiento a dos maestros suyos que, al igual que él, han conjugado su vocación de hispanistas y poetas con la de traductores e investigadores: Ain Kaalep (1926), poeta y traductor de García Lorca y Lope de Vega, actualmente editor de la revista Akadeemia, en Tartu, e Ivar Ivask (1927-1992), editor en el exilio de la revista Books Abroad / World Literature Today (en la Universidad de Oklahoma, EE UU), poeta y gran amigo de Jorge Guillén, al que consideraba su “padre espiritual”. Con Kaalep, Talvet ha colaborado intensamente, sobre todo en la traducción de autores españoles y latinoamericanos, mientras que a Ivask le unieron muchos años de amistad.


Nacido en 1945 en la ciudad balnearia de Pärnu, en el oeste de Estonia, Jüri Talvet se licenció en filología inglesa en la Universidad de Tartu, y en 1981 defendió su tesis doctoral sobre el Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán y la novela picaresca española en la Universidad de Leningrado (hoy San Petersburgo). Inició su actividad literaria con traducciones del español; gracias a él podemos leer en nuestra lengua los cuentos de Gabriel García Márquez, el Lazarillo de Tormes, el Oráculo manual de Gracián, La vida es sueño de Calderón de la Barca, la poesía de Quevedo y selecciones de la obra poética (traducidas en colaboración con Ain Kaalep) de Vicente Aleixandre y del poeta catalán Salvador Espriu, entre otros. Hay que añadir a ello numerosos ensayos y artículos, de los que se ha publicado una selección representativa en el libro Hispaania vaim (‘El espíritu español’, 1995), así como ponencias en varios simposios internacionales y algunos manuales literarios. Desde 1992, Jüri Talvet es catedrático de literatura universal en la Universidad de Tartu. Por iniciativa suya se fundaron, en 1994, la Asociación Estonia de Literatura Comparada y la revista tetralingüe anual de ésta, Interlitteraria. Su labor más trascendental, sin embargo, en lo que afecta a las relaciones de Estonia con el ámbito hispanohablante, es la introducción, a partir del curso 1992-1993, de los estudios hispánicos en la Universidad de Tartu (y, de hecho, en las Republicas Bálticas).


Jüri Talvet ha desempeñado, pues, un importante papel de mediador en la investigación y la divulgación de la cultura hispánica en Estonia, actividad que ha sido destacada tanto en su propio país como en España: su ensayo Teekond Hispaaniasse (‘Un viaje a España’, título que toma del de la mencionada obra de Tuglas), fue galardonado con el Premio Literario Anual de Estonia; además, en 1992 España reconoció sus méritos haciéndole caballero de la Orden de Isabel la Católica.


El espíritu español tampoco está ausente en la poesía de Jüri Talvet, según ha confesado él mismo: “Casi todos mis intentos de traducir poesía han tenido un efecto favorable sobre mi propia creación poética, me han enseñado alguna cosa: Aleixandre, la amplitud; Espriu, la sutileza y la densidad; Quevedo y los poetas modernos cubanos, la diversidad”. No obstante, Talvet ha negado que su poesía fuese “hispánica hasta el tuétano”. En una entrevista concedida al poeta y filósofo norteamericano H. L. Hix ha afirmado que el poeta tiene que estar abierto al mundo y no ser demasiado selectivo, que no debe aferrarse excesivamente a la esfera estética y cultural: “Estoy de acuerdo con Hegel cuando previene a los jóvenes poetas contra las aspiraciones excesivamente filosóficas, contra el recurso a lo abstracto ya en sus primeros ensayos poéticos. Son preferibles, al principio, imágenes concretas y hasta sensuales, para ir introduciendo sólo más tarde, paulatinamente, las imágenes de su propia filosofía.” (Estonian Literary Magazine, Tallinn, Spring 1997).


La vigencia de este consejo es evidente en su propia trayectoria poética. Su primer poemario Äratused (‘Despertares’, 1981) resulta, dentro del contexto de la poesía estonia, insólitamente sensual y rico en matices, abiertamente corporal y, a veces, hasta excesivamente extático para el gusto del lector nórdico.

Su segundo libro de poemas, Ambur ja karje (‘El sagitario y el grito’, 1986), también está transido de anhelos de renacimiento, de purificación y de liberación; de la temática predominantemente amorosa del libro anterior, pasa a un nivel más abstracto y filosófico. Las “voces” entre paréntesis que comentan y concretizan el texto poético, proporcionan el punto de vista del “otro”, lo cual produce una impresión de polifonía. Abundan las alusiones a la cultura universal y, cómo no, a las literaturas hispánicas; se reflejan las impresiones de la larga estancia de Talvet en La Habana (su primer viaje a un ámbito de habla española, en los años 1979-1980).

Tal vez lo más sugestivo de la poesía de Jüri Talvet quede reflejado en su tercer libro, Hinge kulg ja kliima üllatused (‘El progreso del alma y las sorpresas climáticas’, 1990). El poeta está obsesionado por las interrelaciones entre el mundo material y el ideal, sus poemas intentan dar sentido a la esencia de la vida humana y a la cultura mediante unas imágenes concretas y a la vez variadas. El título del ciclo “Las sorpresas climáticas” tiene relación con las metamorfosis históricas y las que se producen en nuestros días, de las que son ejemplos el derrumbamiento del sistema comunista, la reunificación de Alemania y la recuperación de la independencia de Estonia, juntamente con algunas impresiones de Latinoamérica (Talvet visitó México en 1986 y Nicaragua en 1988). Los motivos interculturales, políticamente matizados, por los que Estonia se vincula a Europa y a la cultura mundial, se retoman en los poemas del libro Eesti eleegia ja teisi luuletusi (‘Elegía estonia y otros poemas’, 1997), que reúne la penúltima poesía de Talvet.

“El amor”, de Jüri Talvet, mereció en 1997 el prestigioso premio Juhan Liiv, que se otorga a un solo poema publicado durante el año anterior. En el caso de estos breves versos de Talvet, el jurado destacó su sencillez humana a la vez que su profundidad filosófica.


Por mucho que queramos caracterizar la significación de la poesía de Jüri Talvet en el contexto de la poesía estonia, no podemos evitar reiterarnos en lo que ha dicho del poeta un crítico de nuestro país: “Es molestamente independiente”. Esta caracterización debe entenderse, sin duda, en sentido positivo, ya que quiere destacar, sobre todo, la originalidad poética de su obra.

Los poemas presentados en esta antología pertenecen a los poemarios Hinge kulg ja kliima üllatused (1990) y Eesti eleegia ja teisi luuletusi (1997).


Tartu, 2001


Este texto, traducido del estonio por Jüri Talvet y Albert Lázaro-Tinaut, se publicó como postfacio en la antología Elegía Estonia y otros poemas (véase la referencia bibliográfica aquí.)


miércoles, 14 de julio de 2010

Presentación de la antología “Elegía estonia y otros poemas”, de Jüri Talvet

Jüri Talvet en Pärnu, su ciudad natal.
(Foto: Albert Lázaro-Tinaut)

El 3 de octubre de 2003 se presentó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid la antología de Jüri Talvet (Pärnu, 1945) Elegía estonia y otros poemas, acto promovido por la Embajada de Estonia en España. La presentación corrió a cargo de Ángel García Galiano, con intervenciones del autor, Jüri Talvet, y del cotraductor de los poemas, Albert Lázaro-Tinaut.


Palabras leídas por Albert Lázaro-Tinaut

Octavio Paz, en la nota preliminar a la primera edición de Versiones y diversiones, donde recoge gran parte de sus traducciones poéticas, afirma que las hizo por “pasión y casualidad”; pero que también fue un “trabajo de carpintería, albañilería, relojería, jardinería, electricidad, plomería... en una palabra: industria verbal”. Y añade que “la traducción poética exige el empleo de recursos análogos a los de la creación, sólo que en dirección distinta”.


Mi experiencia como traductor de poesía encuentra eco en esas afirmaciones del maestro mexicano, que no sólo se atrevió a verter poemas de autores cuyas lenguas conocía (el inglés, el francés, el portugués...), sino que tradujo magistralmente a poetas suecos, indios, chinos, japoneses..., e incluso, en el ámbito en el que nos movemos esta tarde, al poeta estonio Ivar Ivask, de quien fue amigo y a quien Jüri –también gran amigo de Ivask– dedica el último de los poemas recogidos en la antología que presentamos: la “Vigesimoprimera elegía báltica”.


Traducir poesía representa un reto importante, no tanto por la dificultad que pueda suponer la versión a otra lengua de unas composiciones con características particulares (ritmo, rima, complejos juegos con el lenguaje...), sino porque, en palabras de Mario Benedetti, “la poesía es el género en el que un escritor interviene más con su propia vida; los otros géneros son de ficción, la poesía no”. ¿Cómo trasladar a una lengua distinta las experiencias vitales más íntimas, más recónditas, es decir, el espíritu del poeta que se oculta tras una palabra concreta, a veces intraducible en su sentido más preciso, o tras una expresión conjugada con palabras que a menudo sólo tienen significación en la lengua en que fueron ordenadas? He aquí el reto, y he aquí por qué la traducción poética no puede ser otra cosa que una aproximación al poema original, pero jamás un calco de aquello que creó el poeta.


Lamentablemente para mí, mis conocimientos de la lengua estonia son todavía muy superficiales, por lo que, en este caso, mi osadía es grande. Sin embargo, al igual que Octavio Paz y otros muchos importantes traductores de poesía –a la sombra de los cuales me considero un mero aprendiz–, el hecho de apoyarme en versiones literales o interlineares, o incluso más elaboradas, como las de Jüri, ha supuesto una experiencia si cabe más interesante y me ha proporcionado la capacidad de captar la esencia del poema para luego, distanciándome prudentemente de él, reelaborarlo hurgando en el universo de las palabras y buscando las expresiones que me han parecido más adecuadas para darle forma en castellano; ello, naturalmente, a sabiendas de que el producto de mi cosecha sería escrupulosamente catado por el autor y corregido con minuciosidad hasta darlo por bueno de común acuerdo y en perfecta sintonía. Serán en última instancia los lectores, sin embargo, quienes juzguen el resultado.


A este ya de por sí delicado atrevimiento, ha de añadirse la dificultad que supone una lengua de partida cuya estructura nada tiene que ver con la de la lengua a la que se traduce. El estonio, como lengua finoúgria y, por tanto, no perteneciente a la familia de la lenguas indoeuropeas, es extraordinariamente complejo. No voy a detenerme, pues no es éste el momento, en explicar in extenso las características del idioma estonio, pero baste comentar, por ejemplo, que carece de género y de artículos, que es muy importante en él (¡e imagínense en su poesía!) la duración silábica (cada una de las vocales tiene por lo menos tres duraciones distintas), y que las palabras (sustantivos, adjetivos, pronombres y numerales) se flexionan nada menos que en catorce casos...

Creo que fue Pablo Neruda quien, durante su primer viaje a Hungría, comentó que la lengua de los magiares (finoúgria, como el estonio y el finés) no podía más que ser obra del diablo. Me atrevería a afirmar que esta aseveración del poeta chileno podría aplicarse perfectamente a la lengua de los estonios... Pero con una importante salvedad, y es que Vanapagan, el diablo que aparece en la tradición popular estonia, nada tiene que ver con el terrible y maléfico Satán de la mitología cristiana, al que se refería Neruda, sino que es más bien lo que aquí diríamos “un pobre diablo”, el hazmerreír de los cuentos populares, que cuando se propone hacer el mal lo que hace es el más espantoso de los ridículos. En el fondo, un personaje entrañable que no infunde temor alguno y que fracasa en sus intentos de humillar a los seres humanos. Todo le sale mal, al pobre Vanapagan (literalmente, ‘el viejo pagano’), pero si a él quisiéramos atribuir la creación de la lengua estonia, podríamos afirmar que si sus propósitos eran malintencionados, volvió a fracasar, porque le infundió una sonoridad, una dulzura y una musicalidad extraordinarias. De eso habrán podido ustedes darse cuenta cuando Jüri ha leído aquellos poemas en su propia lengua, y lo podrán comprobar de nuevo dentro de un momento. Y eso es lo que, lamentablemente, no ha sido posible trasladar a las versiones al castellano, una lengua mucho más recia, aunque eso sí, suficientemente fértil y rica para conseguir muchos matices que, en ocasiones, han hecho posible que nos aproximáramos más de lo esperado a la esencia de los originales.


He de decir que mi relación con Jüri Talvet supera la de una simple amistad consolidada con el tiempo. Hace más de treinta años que nos conocemos, hemos mantenido durante esas tres largas décadas una correspondencia asidua hasta que al fin, en 1985, él pudo venir por primera vez a España y nos conocimos personalmente. Es la nuestra una amistad fraternal, que nos mantiene unidos casi a diario a través del correo electrónico. Y quiero decir también que gracias a él, a su paciencia, a su voluntad, a su generosidad, a los numerosos libros que me fue enviando a lo largo de los años, fui conociendo la cultura estonia e identificándome plenamente con ella. De él, pues, es mérito el que hoy nos encontremos aquí reunidos celebrando la publicación de unos cuantos poemas suyos traducidos conjuntamente, “a cuatro manos”, al castellano, y de que yo mismo me haya convertido en intermediador entre aquella cultura y las culturas castellana y catalana.


Esta estrecha relación ha fructificado en diversos proyectos comunes, algunos ya realizados, como es el caso de la traducción de unos poemas de Jaan Kaplinski, seguramente el más destacado de los poetas estonios contemporáneos, publicada por la Casa del Traductor de Tarazona en 1998, o la de dos novelas del joven y prometedor escritor Tõnu Õnnepalu, una ya publicada, Estado fronterizo, y otra todavía inédita, El precio.


[…]


Quiero aprovechar esta ocasión para expresar mi reconocimiento más sincero a las instituciones estonias que, por dos veces, me concedieron ayudas económicas con las cuales pude permitirme sendas estancias en Estonia para trabajar en la traducción de Kaplinski, la primera, y de esta antología de Jüri Talvet, hace dos años, mediante una beca “Traducta” de Kultuurkapital. Estos viajes, y otros que he realizado por tierras bálticas, me han permitido conocerlas de cerca, estar en contacto directo con las realidades de aquellos países, que poco o nada tienen que ver con los estereotipos difundidos a veces entre nosotros: vale la pena acercarse hasta allí para comprobar que, pese a las condiciones de sumisión y represión en que tuvieron que vivir estonios, letones y lituanos durante cuarenta y cinco años, supieron guardar y mantener vivas sus tradiciones, sus lenguas, su literatura, su música, su arte, sus formas de vida; y que su próxima integración a la Unión Europea no hará más que reintegrarlos al ámbito cultural y geopolítico de la Europa occidental, al que pertenecen y han pertenecido siempre de pleno derecho. Felicitémonos, pues, por el enriquecimiento que supondrá para todos nosotros lo que ellos podrán aportarnos, que sin duda, para muchos, será una agradable sorpresa.


Y no quiero terminar sin agradecer al embajador de Estonia, señor Tomasberg, a Marin Mõttus por sus desvelos, al amigo Ángel [García Galiano] y a todos quienes han hecho posible este acto, la voluntad que han puesto para que pudiera realizarse.


Muchas gracias por su atención y por su paciencia. A continuación, Jüri leerá en estonio uno de los poemas incluidos en esta antología, y luego lo leeré yo en versión castellana, juntamente con otras composiciones contenidas en el libro que presentamos.



Jüri Talvet
Elegía estonia y otros poemas /
Eesti eleegia ja teisi luuletusi

Versión en lengua española del autor
y de Albert Lázaro-Tinaut

Valencia, Llambert Palmart, 2002

Colección “Poesía”, núm. 7

108 páginas

ISBN: 84-932752-2-0






Cinco poemas de la antología


Suponiendo que el polvo no sea más que el polvo del más allá

El cielo es de un azul inusitado

en esta primavera estonia.
(¿Nostalgia del futuro? ¿Buen augurio?)
Las palabras liberan el horizonte
y he aquí que todos somos
muchísimo mejores. Es como si los ataúdes

que flotan sin cesar en el aire de tu ensueño
ya no sirvieran para el mal.

Tampoco para el bien. El polvo

–cualquier polvo– sin embargo
contiene más tristeza

que un cuerpo vivo. Así,

en esta primavera que muestra en Estonia

un cielo tan insólitamente azul,

cualquier desequilibrio en todo aquello
que promete y augura, es un reflejo
del más allá, de lo real y verdadero.


Kujutlus, et tolm võiks olla ainult sealne

Taevas püsib sinine sel / Eesti kevadel (tuleviku- / hõllandus? -enne?). Sõnad / vabastavad silmapiiri ja / korraga oleme kõik nagu / paremad kui muidu. See / on midagi niisugust: puu- / särkidest, mis vaibumatult / hõljuvad sinu kujutluse / tuules, pole kurjuseks / enam asja. Ka headuseks ei, / aga põrm - mis tahes tolm - / sisaldab nukrust ikkagi rohkem / kui elus keha. Seega tavatu / tasakaalutus siinses, elavas, / mis endeliselt, tõotavalt / jäljendab teist, tõelist / sel eriti sinise taevaga / kevadel Eestis.




Primavera y polvo


Así permanecerá ante nosotros
y tras nosotros el día de nuestra muerte,
como una roca tenaz y pura al acecho del amor.

Hoy todos se mueven

en medio de una leve bruma primaveral,

después de haber sido azotados por gélidos vientos
y sin buscar respuestas sonríen
porque las sonrisas
surgen espontáneas de su interior

El tiempo se detiene unos instantes

y se posa como una niebla ligera

en los hombros de los transeúntes

y nadie quiere dar un paso más

Cerca de allí el trabajo espera

hay que fabricar telas, coser vestidos
para cubrir lo tenebroso

y lo salvaje y poderlo olvidar
y así cada olvido quedará perpetuado

con un surco en la frente

Al fin todo está cubierto

El polvo nos arrasa la frente

Durante siglos se ha estado preparando

este momento
Los huesos y la nieve ya se han olvidado
Todo está a punto

¿Quién nos regalará ahora
el amor?


Kevad ja puuder
Ja püsib ta, see suremise päev, / me ees ja taga nagu tõrges kivi, / kuid puhas, armastuse ootel.
Pehmes kevadudus liiguvad / täna inimesed / pärast painavalt külmi tuuli / vastust vajamata / naeratavad / sest naeratus ilmub / nende sisemusest // Aeg korraks peatub kerge uduna / kaijate õlgadel / ja keegi ei tahaks enam / kuhugi minna // Samm edasi ootab töö: / valmima peavad lõimed, kangad, rüüd / millega kaetakse kõik pime, / metsik, püütakse unustada see / ja iga unustus lõikab / laubasse vao // Juba kõik on kaetud / Puuder tasandab lauba / Sajandid on ette / valmistanud seda hetke / Unustatud on luud ja lumi / Kõik on valmis / Kes nüüd armastuse / kingiks meile?




Lo blasfemo


La libertad es un leviatán

que nunca podrás capturar.

La libertad es un leviatán
que los candados del poder

jamás podrán encerrar.
Fue izada en la torre del Estado,

se airea en la torre del Estado

la cola de la libertad.



Blasfeemiline

Vabadus on hiigelloom, / keda sina eal ei taba. / Vabadus on hiigelloom, / keda kinni eal ei pea / võimu enda taba. / Riigitorni heisati, / riigitornis lipneb / vabaduse saba.




Coloquios confidenciales

(hablan el Humanismo y la Ilustración)


–Los globos luminosos de tus senos podrían ser
dos soles, dos causas,
pero al caer la noche se marchitan y se rehúyen
irremediablemente.
(Es lo poquito que ha quedado de la Ilustración.)

–¿No estás harto de tanto ironizar?

Observa con qué dignidad se recogen
Eco, Derrida y Kristeva
ante la tumba de Nietzsche, de Barthes y de Foucault.


–Pues bien:
los globos de tus senos siguen siendo luminosos

aunque la noche cierre mis ojos
para siempre.
Siguen siendo luminosos,
cuando tú cierras los tuyos,
si así lo ha decidido

el farolero taciturno de la noche.



Usalduslikke kõnelusi (vestlevad Humanism ja Valgustus)

– Su rindade helendavad kerad võisid olla / kaks päikest, kaks põhjust, / kuid öö tulekul nad paratamatult närtsisid, / pagesid. / (Niipaljukest järele jäigi valgustusest) // – Kas sa ei tüdine ironiseerimast? / Parem vaata, kui väärikalt palvetavad / Nietzsche, Barthes'i, Foucault' kalmul / Eco, Derrida, Kristeva. // – Hea küll: / su rindade kerad helendavad edasi / ka siis, kui öö minu silmad / lõplikult suleb. / Helendavad, / kui sina oma silmad suled - / kui nõnda soovib ainult / öine tuleläitja.



¿Sabes atisbar a través de las cortinas?

A mediodía, tras espesos cortinajes nocturnos,

la ciudad vela sus sueños.

La playa es un mercado de carne desnuda audazmente

ostentosa, espuma en una patena de olas que esparce
en los labios el acerbo sabor

de una casa húmeda y marchita.


Ningún sol que requeme la piel
podrá explicar el fuego negro,
el relámpago verde

que la ciudad guarda en la celosía

de sus pestañas,
ni la muerte, ante cuya furtiva llegada

la ciudad se sacude el sueño de la siesta

y con mano avezada

corre las cortinas.


Kas mõistad piiluda läbi kardinate?

Paksude öökardinate taga / linn keskpäeval oma unenägusid hoiab. / Rand on uljalt välkuva palja ihu turg - / lainekandikul vaht, mis pihuneb huulil / mõrkjaks maiguks / märjast lagunevast majast. // Ükski päike, mis põletab nahka, / ei suuda seletada musta tuld, / rohelist välku, / mida oma ripsmevõrede varjus / hoiab linn, / surma, mille ette linn / keskpäevauinakuks / asjaliku käega / kardinaid tõmbab.



Poemas traducidos por Jüri Talvet y Albert Lázaro-Tinaut.